La fuerza del trabajo voluntario…

Carta a los papás y mamás de chicos con diabetes

La mayoría de nosotros tiene un hijo diagnosticado con diabetes.
Ellos tendrán esa condición toda la vida hasta el momento en que se encuentre una cura…
Mientras tanto,  todos sabemos que la vida con diabetes no es sencilla…
Dicen que primero lloramos, nos enojamos y nos angustiamos…Y tienen razón!
Pero después, con el mismo ímpetu algunos de nosotros comenzamos a trabajar para que nuestros hijos no lloren, no se enojen, no se angustien y logren una vida plena y feliz…
Mientras tanto y rápidamente, nuestros hijos aprenden a controlar la glucemia, a calcular la cantidad de insulina y a aplicarla muchas veces todos los días, aprenden sobre procedimientos de emergencia, a contabilizar hidratos y controlar literalmente cada bocado de alimento que ingieren…
Aún así, y gracias a la fortaleza de espíritu que todos ellos tienen mantienen la normalidad en sus vidas.
Y no lo duden!!….Cumplirán TODOS sus sueños, proyectos y metas, pero con una condición  que exige de ellos un cuidado y control meticuloso, constante y cotidiano todo el día, todos los días…
Y esa es sólo una parte de la historia de la diabetes….

La otra tiene que ver con todo aquello que rodea la vida de estos niños y jóvenes.
Sin duda la sociedad no está preparada, no conoce, ni está concientizada sobre las necesidades que ellos tienen, y es así como muchas veces son excluidos y hasta discriminados, sus derechos no son respetados, y no reciben la educación e información necesaria y muchos no tienen acceso a la medicación ni a un óptimo tratamiento…
El esfuerzo de ellos comenzó el mismo día del diagnóstico.
Y el nuestro también.
Pero a medida que crecen, comprendemos que son “ellos” quiénes llevan adelante su condición.
Aún cuando es lo más que quisiéramos, nosotros los papas, no podemos ponernos en su lugar y tener diabetes…pero sí podemos convertirnos todos juntos, en el MAYOR EQUIPO EN MARCHA que mejore y cambie la realidad de todos los chicos con diabetes, no sólo la de nuestro hijo…
Muchos papás ya lo entendieron, y apoyan y trabajan fuertemente por la causa…
Y sin duda fue así como CUI.D.AR se transformó en una increíble muestra de amor y solidaridad, recibiendo en todos estos años el reconocimiento de todos aquellos que conocen nuestra labor…
Claro que nada nos haría más feliz que no tener que luchar por esta causa porque eso habrá significado que se encontró una cura para la diabetes…
Pero mientras eso no ocurra, nuestros hijos y todos los chicos, necesitan de todo nuestro apoyo …
Por eso en CUI.D.AR los esfuerzos están puestos en la infancia y en la adolescencia y nos moviliza la diabetes…
A través del esfuerzo diario queremos demostrarle a nuestros chicos que no tienen de qué preocuparse…ellos cuentan con un GRAN EQUIPO DE APOYO!!

Pero para eso necesitamos muchos papás y mamás…también hermanos, abuelos, tíos y amigos que quieran ser “VOLUNTARIOS” de CUI.D.AR … y para serlo son tres las claves: COMPROMISO, TIEMPO Y TRABAJO…
Hay voluntarios de todas las edades, con conocimientos diferentes, y capacidades diferentes…los voluntarios escriben cartas y mails; sacan fotocopias; llaman a la prensa; reparten material en trenes, colectivos, auto o a pie; ensobran cosas;  pintan, se disfrazan y juegan; multiplican los recursos; venden anuncios; cocinan; sacan fotos y filman; bailan y aprenden a pensar actividades divertidas; hablan con la gente y con los funcionarios; golpean puertas; visitan escuelas y clubes, empresas y despachos; se hacen socios e invitan a asociarse; atienden los teléfonos; hacen trámites; ordenan materiales; diseñan propuestas y arman proyectos; hacen inventarios; cuidan a los chicos; participan de cursos y conferencias; aprenden y enseñan; coordinan actividades; reparten folletos; reclaman tiras para otros; dan contención; regalan sonrisas y reciben abrazos; asesoran y enseñan; dan charlas y educan…pero todos ellos están convencidos que "JUNTOS" pueden hacer la diferencia para que todos nuestros chicos tengan el futuro que se merecen.

Querés sumarte? ….Sólo tenés que animarte!
Espero nos contactes pronto para decirnos que vos también querés SER VOLUNTARIO y  formar parte de este “GRAN EQUIPO” que acompaña a los chicos!

Me llamo Liliana Tieri, mi hija tiene diabetes tipo 1 desde los 2 años, soy una defensora incansable de la causa de los chicos con diabetes y pienso seguir haciéndolo (y acompañándola) hasta que se encuentre una cura.

 

 

 

 
Potenciado por Gustavo Troisi